{"id":695,"date":"2021-02-13T06:10:29","date_gmt":"2021-02-13T06:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/capitangrog3.solucionesit.eu\/?p=695"},"modified":"2021-04-16T17:11:18","modified_gmt":"2021-04-16T17:11:18","slug":"695","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/2021\/02\/13\/695\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de una ruta trail"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4-696x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-759\" width=\"300\" height=\"442\" srcset=\"https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4-696x1024.jpg 696w, https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4-204x300.jpg 204w, https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4-768x1130.jpg 768w, https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4-1044x1536.jpg 1044w, https:\/\/capitangrog.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Una-4.jpg 1193w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-white-color has-black-background-color has-text-color has-background\">Hace ya por lo menos un par de lustros de esta historia, y es una pena porque no me acuerdo de todas las peripecias. En aquellos tiempos&nbsp;era socio de un motoclub que organizaba muchas rutas trail, y os voy a contar una de ellas. Una fr\u00eda ma\u00f1ana de invierno hab\u00edamos quedado en un bar en la carretera de Valencia, para salir hacia Cuenca y all\u00ed empezar la ruta por la sierra hacia Teruel. Ten\u00edamos por delante un hermoso puente de cuatro d\u00edas. Est\u00e1bamos Jose Mar\u00eda, Arturo, el buitre, y unos cuantos m\u00e1s de los que no me acuerdo bien, luego dos chicos de Valencia que no conoc\u00edamos, que hab\u00edan venido por un anuncio que puso el motoclub en el \u00abMotociclismo\u00bb. \u00c9stos vinieron en una s\u00f3la moto, una dominator, y llevaban vaqueros y botas militares. Dec\u00edan que daba igual, que siempre iban as\u00ed. Iba tambi\u00e9n un coche de apoyo, un 205 que llevaba Rosendo, cuyo nombre en realidad era Ces\u00e1reo. Es que Arturo nunca se acordaba de ese nombre, y le sal\u00eda Rosendo, y con la co\u00f1a as\u00ed le acabamos llamando todos. Pues de esta guisa emprendimos el viaje por carretera, aburrido y con mucho fr\u00edo. Al fin llegamos al punto donde ibamos a coger los caminos de tierra, y nos despedimos de Rosendo, que nos esperar\u00eda en el pueblo donde \u00edbamos a comer. Cogimos el primer camino, era rapidito, sin grandes baches y con amplias curvas, de esas que se toman enteritas en tercera a tope con la moto cruzada. As\u00ed, disfrutando como un enano, iba yo abriendo camino hasta que me encontr\u00e9 una curva toda llena de enormes roderas, y me met\u00ed en la m\u00e1s grande, de esas de una rueda gemela de cami\u00f3n. Se me meti\u00f3 la rueda delantera en una, y la trasera en la otra, una experiecia \u00fanica, ten\u00e9is que probarlo. El caso es que, m\u00e1s por un milagro que por mi pilotaje, consegu\u00ed salir de all\u00ed y segu\u00ed despacito para recuperarme del susto. Y los colegas? Mir\u00e9 por el retrovisor, justo a tiempo&nbsp;para ver el&nbsp;tremendo talegazo que se estaba pegando el buitre en la dichosa curva. D\u00ed la vuelta, y cuando llegu\u00e9 al sitio ya estaban todos all\u00ed. Ayudamos al buitre a levantarse, estaba un poco magullado pero nada m\u00e1s. Levantamos su moto, tampoco estaba mucho m\u00e1s abollada que antes. Se mont\u00f3&nbsp;y se puso a buscar el punto muerto, pero no lo encontr\u00f3, bueno, por no encontrar no encontr\u00f3 ni la palanca. Nos pusimos todos a buscar entre los arbustos cercanos, hasta que apareci\u00f3 al fin la palanquita, con un trozo del eje del selector, partido. Examinamos la situaci\u00f3n, y llegamos a la conclusi\u00f3n de que hac\u00eda falta un trabajito de precisi\u00f3n. Con la ayuda de un pedrusco bien gordo consegu\u00ed encajar la palanca en lo que quedaba del eje, que era mas gordo y sin estriado. Despu\u00e9s, con un buen palo le dimos una nueva forma para que se pudiese accionar y le dijimos al buitre que la manejase con mucho mimo, por si acaso. As\u00ed, ya sin m\u00e1s problemas, seguimos hasta el pueblo&nbsp;donde quedamos. All\u00ed, antes de comer, encontramos un herrero que nos sold\u00f3 el eje de la XT del buitre (artesan\u00eda fina, oye). Ya&nbsp;por la tarde seguimos ruta por unos sitios preciosos y sin mas problemas que el fr\u00edo y alguna placa de hielo. Al anochecer llegamos a un hostal en el que hab\u00edamos reservado habitaciones. Cenamos, nos fuimos al pueblo a tomar unas copas (menudo vino dulce cabez\u00f3n serv\u00edan por all\u00ed), y a la cama. A la ma\u00f1ana siguiente desayunamos y nos dispusimos a marcharnos, cuando lleg\u00f3 la primera sorpresa del d\u00eda: lo que pensamos que era el precio por habitaci\u00f3n doble, resulta que era el precio por persona.&nbsp;&nbsp;As\u00ed, nos hubieran fastidiado el presupuesto para lo que nos quedaba de viaje, menos mal que despu\u00e9s de mucho llorarles y decirles que la reserva se hab\u00eda hecho con las condiciones que pens\u00e1bamos, reconocieron el malentendido y nos mantuvieron el precio. Ya en ruta de nuevo, pasamos primero unos bosques monta\u00f1osos peciosos, para luego bajar a un valle llano lleno de tierras de cultivo, con caminos anchos, rectos y llanos. En uno de \u00e9stos, despu\u00e9s de mucho rato rodando a 120 o m\u00e1s, me encontr\u00e9 de improviso una curva que no era como todas las que hab\u00edamos pasado antes (amplias y r\u00e1pidas), sino una aut\u00e9ntica esquina de 90 grados. Y ahora que? Entrar en la curva? Ni de co\u00f1a. Frenar? Galleta segura en la peque\u00f1a acequia que delimitaba el camino. Entonces? \u00a1Gas a fondo! Consegu\u00ed saltar la acequia y caer m\u00e1s o menos recto en la tierra arada que hab\u00eda a continuaci\u00f3n. All\u00ed no me atrev\u00ed ni a frenar, ni a reducir marchas, ni nada que no fuera sujetarme con todas mis fuerzas a la moto y, botando m\u00e1s que un indio, esperar a que la moto se parara. Cuando al fin se par\u00f3, pens\u00e9 en mi \u00e1ngel de la guarda, que cualquier d\u00eda de \u00e9stos se va a quejar al sindicato&#8230; Volv\u00ed al camino, prepar\u00e1ndome para el cachonde\u00edto que me esperaba (\u00abadonde vas, a coger setas\u00bb,&#8230;etc.) Despu\u00e9s de \u00e9stos caminos volvimos a subir a la monta\u00f1a, por unos senderos estrechos, de grandes piedras resbaladizas que hicieron bastante mella en nuestras fuerzas, pero muy bonitos. En un descanso, Jose Mar\u00eda se puso a repartir isostar que llevaba en su mochila, diciendo que eso nos iba a reponer las fuerzas, pero la verdad es que no lo notamos mucho. Llegamos a un pueblo, comimos, y&nbsp;a seguir camino. Aquella noche llegamos medio muertos al hostal de turno, totalmente agotados y destemplados. S\u00f3lo nos quedaron fuerzas para una frugal cena, all\u00ed ni hubo copas, ni charla, s\u00f3lo quer\u00edamos dormir. A la ma\u00f1ana siguiente, claro, tuvo que haber tambi\u00e9n sorpresa. La rueda delantera de una DR, pinchada. Pues nada, la subimos al murete de un parque, le cambiamos la c\u00e1mara y llevamos la rueda a una gasolinera para hincharla. Tras muchos intentos de que se colocara en su sitio hinch\u00e1ndola a 8 kilos, lo tuvimos que dar por imposible y dejarla medio descolocada. Yo he montado muchas ruedas y no he visto nada igual. Pues nada, este chaval tuvo que hacer lo que quedaba de ruta dando botes, pero la verdad es que por los caminos que hac\u00edamos tampoco se notaba mucho. Despu\u00e9s de unas horas de ruta, llegamos a lo que llaman \u00abla&nbsp;otra ciudad encantada de Cuenca\u00bb. La verdad es que es tan bonita como la \u00abconocida\u00bb, y no hay turistas.Una breve parada, y&nbsp;a seguir camino. Llegamos a un sitio precioso, con un barranco de 400 metros desde el cual hab\u00eda una vista incre\u00edble. (Ver la foto, auque est\u00e1 hecha en verano, en otra excursi\u00f3n) .All\u00ed paramos a descansar, a echar un cigarrito y&nbsp;a&nbsp;orientarnos. Seg\u00fan el mapa, para el pueblo donde \u00edbamos a comer, nos quedaban unos 20 km. de camino y un poquito de carretera, y&nbsp;nos sobraba tiempo. Por lo menos, en teor\u00eda&#8230;Nos pusimos en marcha, y en seguida nos dimos cuenta de que est\u00e1bamos metidos en el peor laberinto de caminos que hab\u00edamos visto nunca, dentro de un inmenso bosque.&nbsp;En el maldito mapa del ej\u00e9rcito, actualizado por \u00faltima vez en 1956, aquello no figuraba. Cog\u00edas un camino que llevaba la direcci\u00f3n deseada, y a los pocos kil\u00f3metros se cortaba, o cambiaba de direcci\u00f3n, o se bifurcaba en perpendicular. El caso es que creo que cada vez est\u00e1bamos m\u00e1s lejos de la carretera. Cuando empez\u00f3 a anochecer, va un gracioso y dice: Hoy no comemos. Nos acordamos de Rosendo, estar\u00eda preocupado (no hab\u00eda m\u00f3viles todav\u00eda). Ya de noche cerrada, surgi\u00f3 un nuevo problema: A las motos con la aleta delantera baja se les empezaba a bloquear la rueda delantera con el barro arcilloso que encontramos en el camino. A grandes males, grandes remedios:&nbsp;A desmontar las aletas. Lo que pasa es que con tanto barro y a oscuras, se tarda m\u00e1s de lo pueda parecer. Tuve en mis manos una de aquellas aletas, y pesaba por lo menos 10 kilos. Jose Mar\u00eda, como dec\u00eda que se manchaba, se fabric\u00f3 en un momento una aleta alta para su DR BIG con unas ramas de pino y un pulpo. Ya los primeros empezaron a meter la reserva, y la preocupaci\u00f3n fue en aumento. Llegamos a una bajada, y en la mitad mi XT se para, bloqueando la rueda trasera. Cojonudo, pienso, se ha gripado. Y en menudo sitio, y a menuda hora. Cojo el embrague, pero aquello sigue bloqueado.&nbsp;Y la moto contin\u00faa bajando la cuesta, cada vez m\u00e1s de lado y yo haciendo cada vez m\u00e1s contramanillar. \u00c9sto no puede acabar bien. La direcci\u00f3n lleg\u00f3 a su tope, la rueda trasera me adelant\u00f3 y claro, termin\u00e9 de bajar lo que quedaba de cuesta rodando por los suelos. Cuando volv\u00ed a subir a&nbsp;recoger la moto, v\u00ed lo que hab\u00eda pasado en realidad: Lo que al salir de mi casa hab\u00eda sido un neum\u00e1tico trasero de enduro, ahora era un slick de&nbsp;180\/100-18, de pura arcilla que se enganchaba en el basculante, amortiguador, y en&nbsp;todas partes. Miramos todas las motos, estaban todas igual.&nbsp;A partir de ese momento, ya no pod\u00edamos cerrar el gas, porque las motos se paraban. Nunca, ni antes ni despu\u00e9s de aquella excursi\u00f3n, vi nada igual. Ya pensamos que la cosa no pod\u00eda ir peor, pobres inocentes&#8230;Empez\u00f3 a nevar. Y la nieve, inmediatamente, se congelaba. Y nosotros, con nuestros slicks de arcilla, a las tres de la ma\u00f1ana, sin gasolina,&nbsp;haciendo eses sobre el hielo con rumbo a ninguna parte. Mas tarde vimos en una ladera la entrada de una gran caverna, y deliberamos si&nbsp;refugiarnos all\u00ed y dormir un poco para continuar de d\u00eda, pero al final decidimos seguir. Por una parte, los de Valencia con sus vaqueros no podr\u00edan aguantar mucho m\u00e1s el fr\u00edo, y por otra estaba Rosendo, que a&nbsp;saber si hab\u00eda movilizado ya los equipos de rescate para buscarnos. Tomamos un poco de nieve, pues llev\u00e1bamos ya 18 horas de paliza&nbsp;sin comer y sin beber, y est\u00e1bamos en un estado lamentable. Unos pocos, eternos y lent\u00edsimos kil\u00f3metros mas adelante, vimos otro cruce, y al parar en el medio, nos fijamos en el suelo que hab\u00eda debajo de nuestras ruedas: \u00a1Era negro y duro! \u00a1La carretera! No me baj\u00e9 a besarla porque no ten\u00eda fuerzas. Lo que era una asquerosa carreterucha con m\u00e1s parches que el traje de un payaso, en aquel momento nos pareci\u00f3 una autopista hacia el cielo. Cogimos la carretera hacia el norte, rezando para que durase la gasolina hasta el pueblo en el que ten\u00edamos que haber comido, y donde se supone que estaba Rosendo. Las motos iban soltando unos pegotes de barro como pu\u00f1os, de los cuales algunos los consegu\u00edamos esquivar con la cabeza y otros no&#8230; Llegamos al pueblo. Una min\u00fascula aldea, y ni un alma en la calle, claro. Dimos una vuelta, a ver que hab\u00eda. El \u00fanico que sab\u00eda d\u00f3nde ten\u00edamos que comer&nbsp;era Rosendo. No vimos ning\u00fan restaurante, ni bar, ni hostal, ni nada que se pareciese. S\u00f3lo dos docenas de casas. Al fin, encontramos el 205 de Rosendo. Vac\u00edo, claro. Miramos a ver si hab\u00eda dejado alguna nota o algo, pero nada. \u00bfEstar\u00eda&nbsp;busc\u00e1ndonos? \u00bfY si no, d\u00f3nde?Nos sentamos en la acera, est\u00e1bamos tan agotados que poco a poco nos empezaba a dar todo&nbsp;igual. En el pueblo se o\u00edan unos ronquidos, y muy poco nos falt\u00f3 para dormirnos all\u00ed sentados, con los cascos puestos y la nieve amenazando enterrarnos poco a poco. Nos despert\u00f3 Jose Mar\u00eda: \u00ab\u00a1Yo conozco esos ronquidos!\u00bb Se levant\u00f3, se acerc\u00f3 a una de las casas y abri\u00f3 una contraventana de madera.\u00bb\u00a1Mirad, mirad esto!\u00bb, exclam\u00f3. \u00ab\u00a1Venid!\u00bbNos asomamos, y qui\u00e9n estaba roncando all\u00ed, tapado con un edred\u00f3n calentito hasta las orejas? \u00a1Rosendo! \u00bfSer\u00e1 mam\u00f3n? \u00bfBuscarnos? \u00bfEquipos de rescate? Aqu\u00ed, si no cuidas de t\u00ed mismo, lo llevas claro&#8230;Con tanto jaleo, se asom\u00f3 el due\u00f1o de la casa. Resulta que era uno de esos \u00abhostales clandestinos\u00bb que hay por los pueblos, que son casas particulares, pero si tienes contactos te dan comida y alojamiento. All\u00ed es donde ten\u00edamos que haber comido, y all\u00ed es donde Rosendo comi\u00f3, cen\u00f3, y se meti\u00f3 en la cama.\u00bbClaro, como no llegabais&#8230;\u00bbPara \u00e9sto llevamos coche de apoyo&#8230; Sali\u00f3 el due\u00f1o de la casa, nos hizo pasar a un gran comedor, ech\u00f3 unos buenos troncos en la chimenea y empez\u00f3 a sacar pan, jam\u00f3n, chorizo, queso y no s\u00e9 cuantas cosas m\u00e1s, y un tintorro que resucitaba a los muertos. Eran las cuatro y media de la ma\u00f1ana. Desde aqu\u00ed, otra vez gracias, gracias y mil gracias. Nos pegamos un banquete que dejamos al hombre asustado, y ca\u00edmos redondos en unas maravillosas camas. A la ma\u00f1ana siguiente, nos dej\u00f3 una manguera para intentar sacar el barro de las motos, pero era imposible. No sal\u00eda. Al final quitamos lo peor hurgando con un palo, por lo menos para que las ruedas pudieran girar. Terminada esta operaci\u00f3n, los valencianos se despidieron y cogieron la carretera, rumbo a su casa. Para m\u00ed que \u00e9stos no vuelven&#8230; El resto decidimos seguir por la ruta establecida hasta la comida, y luego ya coger la carretera. Rod\u00e1bamos por una pista amplia, a un ritmo \u00abalegre\u00bb, cuando nos pas\u00f3 el buitre como una exhalaci\u00f3n. \u00bfY a \u00e9ste que le ha dado ahora? Desapareci\u00f3 a la vuelta de un recodo, a toda mecha. Cuando los dem\u00e1s&nbsp;pasamos la curva, nos encontramos una enorme polvareda, y cuando se disip\u00f3 un&nbsp;poco vimos la moto del buitre por el suelo, y a muchos metros, al buitre, tambi\u00e9n por los suelos.\u00bb\u00bfPero que haces, t\u00edo?\u00bb Se levant\u00f3, bastante cojo y magullado.\u00bb\u00a1Es que \u00edbais muy despacio!\u00bb \u00abYa veo, ya&#8230;\u00bb Ten\u00eda una rodilla bastante fastidiada, no pod\u00eda ni arrancar la moto. Cuando se le pas\u00f3 un poco, se despidi\u00f3 y busc\u00f3 el camino m\u00e1s corto hacia su casa. Al poco&nbsp;nos encontramos con una pareja que hab\u00edan atascado su Ford Fiesta en un barrizal que no veas, menos mal que pasabamos nosotros por all\u00ed. Entre todos lo sacamos sin muchos problemas, y se empe\u00f1aron en invitarnos a una ronda en un chiringuito que hab\u00eda junto a un r\u00edo cercano. Despu\u00e9s de las ca\u00f1itas seguimos camino hasta un pueblo peque\u00f1o, donde ten\u00edamos que buscar un sendero que sub\u00eda a la monta\u00f1a. Pronto lo encontramos, pero la verdad es que desde abajo impresionaba, muy estrecho, con mucha pendiente y pura roca. Preguntamos a un paisano, a ver si cre\u00eda que ese camino se pod\u00eda hacer en moto. La respuesta que nos di\u00f3 no supimos si era buena \u00f3 mala: \u00abPues no s\u00e9, pero hace a\u00f1os subieron unos como vosotros y no han vuelto.\u00bb Hab\u00eda que intentarlo, claro. Empezamos a subir, y tras los tres primeros kil\u00f3metros un poco duros, luego ya se suaviz\u00f3 un poco y se fue convirtiendo en un agradable camino por un bosque. Llegamos a un claro, y el camino se bifurcaba en varias direcciones. Paramos a echar un cigarrito y a orientarnos, pero enseguida descubrimos que no iba a ser tan f\u00e1cil. Las br\u00fajulas, \u00a1Daban vueltas! Ya, ya s\u00e9 que he repetido ya esta frase, pero \u00ab\u00a1Esto no lo hab\u00eda visto en mi vida!\u00bb Nos medio imaginamos d\u00f3nde estaba el sol, porque lo que es verse, no se ve\u00eda, y escogimos un camino. Despu\u00e9s de unos 30 kil\u00f3metros con la duda, descubrimos que este camino, \u00a1Era el correcto! \u00a1Incre\u00edble! Abajo se ve\u00eda el pueblo donde \u00edbamos a comer. Tan s\u00f3lo nos quedaba una bajada con un aspecto muy feo, muy larga, muy pronunciada y toda formada&nbsp;por piedras sueltas del tama\u00f1o de un pu\u00f1o. Iniciamos el descenso con mas miedo que verg\u00fcenza, pues creo que si te caes all\u00ed, no paras de rodar hasta el pueblo, a unos 5oo metros. Pero esta vez todo sali\u00f3 bien, y con la rueda trasera bloqueada y hundida hasta&nbsp;el eje, s\u00f3lo hab\u00eda que frenar un poquito de delante para bajar medianamente controlado. Buscamos el restaurante donde nos esperaba Rosendo. Nos dimos un buen banquete, y nos hicimos unas buenas risas con las jugadas mas interesantes. Despu\u00e9s del caf\u00e9, copa y puro cogimos carretera y manta hacia Madrid, donde nos despedimos y nos fuimos cada mochuelo a su olivo. Ya en casita, cenado, duchado y escondido debajo del edred\u00f3n, pienso que estamos un poco zumbados. Con lo bien que se est\u00e1 aqu\u00ed, y nos vamos por ah\u00ed al monte a pasar penurias. Pero en el fondo, lo malo de estas aventuras no es ni la paliza que te pegas, ni el fr\u00edo que pasas, ni el hambre, ni&nbsp;los kil\u00f3metros que andas perdido por ah\u00ed, ni siquiera las ca\u00eddas. Lo malo, cuando realmente te quieres morir, es cuando suena el despertador el lunes&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-white-color has-black-background-color has-text-color has-background\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Capi<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ya por lo menos un par de lustros de esta historia, y es una pena porque no me acuerdo<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/2021\/02\/13\/695\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\">Cr\u00f3nica de una ruta trail<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-695","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=695"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1170,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695\/revisions\/1170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/capitangrog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}